Ya perdí la cuenta de cuantas veces, me rompí, para poder reparar a otros.
Ni cuantas veces puse primero los problemas de los demás antes que lo míos.
Ni cuantas noche pase pensando en ir hacia delante sin mirar atrás, cuando en realidad lo que yo estaba necesitando era ir en busca de otros aire donde no estuviera tan contaminado de personas que solo te ven como su solución y que te hacen sentir que tu no vale nada.
Ni ya se cuantas idas y vueltas he dado de tanto dar segundas oportunidades. Que he dejado de lado a mi orgullo, cuando me dejaron sola, cuando me fallaron muchas veces y volvieron a mi nuevamente llorando por que manera más cruel que ellos encontraron para poder acercarse a mi y así poder ablandar mi ego, mi voluntad. Y como siempre volví hacerle un lugar para ese llanto que no era mio.
Por ellos atrase las agujas del reloj para poder prestar mis oídos y pensar algún motivo que me dejara que esto no era un tiempo perdido.
Fue así como me quede, por si llegaba hace falta, le di un abrazo por que sentí que me necesitaba y sin dudarlo le di lo mejor de mi, en ese momento no me importaba si después me pagaría bien o mal.
Pero ya no tengo esas gana de ver reírse a unos cuantos. La gente y la vida te va haciendo más fuerte y te va puliendo hasta que logra que te conviertas en un diamante de un valor incalculable.
Es hay donde tu te quedas quieta, donde sabes que no van a llegar los falso profetas que con su caretas y código se pone según sea su circo.
Estocen te queda pensando, velozmente otros planes, otros días, que tu sabe que son únicamente tuyo y que no quieres compartir con nadie con excepción con aquellos que a pesar de que se muestran frió y distante te dan a entender que eres importante por que saben que algo te pasa, para que tu actué y te comporte así.
Ellos saben que tu sigues siendo buena persona y no te están señalando juzgando ni apuñalando por la espalda que das a quien no suma.
Porque te conocen, y te comprenden no te anda subestimando, y lo mejor de todo que no te deja sola cuando estás teniendo un mal día.
Te llaman, y ves que sen preocupan y te hacen sentir que están para ti, así como tu estuviste para ellos. Te escriben y esperan que tu les responda cuando saben que lo provoco.
Ellos no se van ni se ausentan por largos periodos. Ellos solo quedan a tu lados sin preguntar, sin decir nada, ya que ellos deja que sea tu misma que des ese paso y hable acerca de lo que te tiene de tan mal humor, y tu hay ves que te ha estado prestando atención por que saben que eso te duele mucho.
Y sabes por que te lo voy a presta solo por un día, porque así tu sabrás el valor que puede llegar a ser un buen día, el valor de tus manos y pies.