Fuente
Luciérnagas derramadas
Escribir letras que compaginen con tu melodía, sinfonía difícil, indescriptible y llevadera; una flor palpitante, sin razón lucha con el rojizo de sus pétalos entonados, “inefable” digo yo, maravillado, contemplando un mundo en dónde mis noches, con estrellas o sin ellas, encandilaban de pasión al pensar en ti, a obscuras, engullido con tu fervor. El intento no es una perdida de tiempo y muchos menos cuando te tengo de inspiración ¡Luz de luciérnaga! Desvaneciste, culpa de la suela, señalizada como “regla”.
Pocos momentos hemos pasado, aún así, me haz vuelto loco, es imposible negarlo y, ahora, veo lo atrás que me he quedado. "Un mundo nuevo" y tú en otro, es triste, mas despierta endorfinas al saber que habías estado en él, apagando el oxígeno de mi sensatez.
Los caminos nacen torcidos y los arroyos están en un bucle infinito, al igual que tú, mi cosmos; te reencuentro en mis recuerdos, y pienso que frío es el mundo y el destino dirigente de nuestro rumbo, crueles, obligándonos a dejar de incendiar nuestros cuerpos inflamables al tacto.
Experiencia de una dupla heterogénea, particular e impredecible, algo diferente en nuestros cortos pasos que el camino ha presenciado. Nos cansamos mutuamente, tuvimos aventuras y, hasta aquí han llegado... Pero sigo sin dejar de pensar, que a cada película se le tiene reservado un guion para reemplazar.