Presentamos la trayectoria de Dioslepague, la agrupación merideña que desde 1996 transformó el rock alternativo venezolano en un laboratorio creativo de experimentación electrónica y vanguardia sonora.
We present the trajectory of Dioslepague, the group from Mérida that since 1996 transformed Venezuelan alternative rock into a creative laboratory of electronic experimentation and sonic avant-garde.
English version below!
Dioslepague: El laboratorio creativo de la escena merideña
La agrupación Dioslepague se formó en la ciudad de Mérida en 1996, estableciéndose como un proyecto pionero en la fusión del rock con lenguajes electrónicos y texturas industriales. La banda fue concebida por sus integrantes como un "laboratorio creativo", un espacio de experimentación constante que definieron bajo el concepto de "Work in progress". Esta visión les permitió transitar por géneros como el rock alternativo, el funk, el trip-hop y el ambient, manteniendo siempre una estética de vanguardia que los alejaba de las estructuras convencionales del pop comercial.
El quinteto y sus colaboradores cercanos han desarrollado trayectorias individuales de alto impacto en la industria musical. Andrés Astorga (voz y sintetizadores), conocido artísticamente como Trujillo, se ha consolidado como un referente de la producción electrónica y el coleccionismo musical. Por su parte, Andrés Sosa aportó su estilo en la voz y guitarra, mientras que la sección rítmica estuvo integrada por Jonathan Bellomo en el bajo y Yunior Lobo en la batería. Posteriormente, se unió Carlos Imperatori (teclados y voz), quien hoy es un reconocido productor e ingeniero de sonido, ganador de premios Grammy por su labor técnica con artistas internacionales.
Un hito definitorio en su carrera fue la grabación de su primera producción discográfica, Música Para Los Apóstoles Madres (1999), la cual contó con la producción de Cayayo Troconis y Sebastián Araujo, figuras centrales de la banda Sentimiento Muerto. Este álbum fue grabado en Mérida y mezclado en Caracas, logrando un sonido que equilibraba la crudeza de las guitarras con secuencias sintéticas. La agrupación fue pieza fundamental del colectivo Los Andes Electrónicos, un movimiento que agrupó a creadores de la región andina enfocados en la experimentación sonora y la autogestión desde la provincia.
Aunque la agrupación se encuentra actualmente inactiva en cuanto a presentaciones y lanzamientos conjuntos, su legado permanece como una referencia de culto. Su discografía incluye trabajos como Venus Mixes (2001) y Bronceador (2003), este último nominado a los Premios Venezuela Pop y Rock. A través de estas producciones, Dioslepague dejó un registro de su capacidad para amalgamar la tecnología y la composición orgánica, manteniendo siempre un criterio de rigor técnico y libertad creativa que sigue siendo fundamental para entender la evolución de la música independiente en Venezuela.
Dioslepague: The Creative Laboratory of the Mérida Scene
The group Dioslepague was formed in the city of Mérida in 1996, establishing itself as a pioneering project in the fusion of rock with electronic languages and industrial textures. The band was conceived by its members as a "creative laboratory," a space for constant experimentation that they defined under the concept of "Work in progress." This vision allowed them to move through genres such as alternative rock, funk, trip-hop, and ambient, always maintaining an avant-garde aesthetic that distanced them from the conventional structures of commercial pop.
The quintet and its close collaborators have developed high-impact individual careers in the music industry. Andrés Astorga (vocals and synthesizers), known artistically as Trujillo, has consolidated himself as a benchmark in electronic production and music collecting. For his part, Andrés Sosa contributed his style on vocals and guitar, while the rhythmic section was composed of Jonathan Bellomo on bass and Yunior Lobo on drums. Later, Carlos Imperatori (keyboards and vocals) joined, who is now a renowned producer and sound engineer, winner of Grammy awards for his technical work with international artists.
A defining milestone in their career was the recording of their first album, Música Para Los Apóstoles Madres (1999), which featured the production of Cayayo Troconis and Sebastián Araujo, central figures of the band Sentimiento Muerto. This album was recorded in Mérida and mixed in Caracas, achieving a sound that balanced raw guitars with synthetic sequences. The group was a fundamental part of the Los Andes Electrónicos collective, a movement that brought together creators from the Andean region focused on sound experimentation and self-management from the province.
Although the group is currently inactive in terms of joint performances and releases, its legacy remains a cult reference. Their discography includes works such as Venus Mixes (2001) and Bronceador (2003), the latter nominated for the Venezuela Pop and Rock Awards. Through these productions, Dioslepague left a record of its ability to amalgamate technology and organic composition, always maintaining a criterion of technical rigor and creative freedom that remains fundamental to understanding the evolution of independent music in Venezuela.
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| El sonido de Los Andes Electrónicos | The sound of Los Andes Electrónicos |
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| Dioslepague redefinió el rock alternativo desde Mérida con su enfoque experimental. ¿Qué impacto crees que tuvo su concepto de "Work in progress" y la producción de Cayayo Troconis en la identidad sonora de la banda? | Dioslepague redefined alternative rock from Mérida with their experimental approach. What impact do you think their "Work in progress" concept and Cayayo Troconis's production had on the band's sonic identity? |
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