Hola hivers hoy vamos a pasear y disfrutar un poco de Valparaíso, ya les compartí todo el paisaje playero, ahora vamos con el arte en él. Algarrobo es un pueblo lleno de azul y verde, acompañado de murales multicolores, con texturas increíbles, también hay un paseo artesanal donde disfrutas de la atención de su gente.
Aunque no pude descifrar la firma de los artistas en las obras presentes, puedo decir que combinan y hacen un contraste equilibrado. Donde se proyecta la esencia de este lugar ideal para el turismo. Su vegetación es fresca y agradable, en cada respiro te llenas de aire un tanto más limpio.
Su arquitectura tiene un estilo bastante colonial, algo que me hizo recordar a casa. Sin embargo, lo que más me gustó, obviamente fue que todo tiene referencia marítima, el mar está en todos lados, esa energía de libertad, placidez y voracidad lo puedes vivir en el recorrido.
Definitivamente Algarrobo tiene un pedacito de mi corazón, pues nutrió mi alma cuando más lo necesitaba en este transitar llamado migración, lavo mis penas con su mar y por instantes me hizo sentir en casa. Viajemos que la vida es corta, mar inmenso y el arte inagotable.