Hola a tod@s
Hoy empiezo una serie de posts relacionados con las setas🍄, que están en estas fechas de moda, o en plena temporada, en algunas zonas de montaña de España.
Lactarius deliciciosus es un término que puede ser que no os suene de nada, ahora bien, si decimos níscalo, rovellón, esclatasang, níscaro, pebràs, guíscalo, míscalo, reboñuelo o rebollón, es posible que alguien lo haya escuchado alguna vez (o no).
Como veis en las imágenes, se trata de un tipo de setas, que como se intuye en el nombre científico está deliciosa, y se comercializa en España, y seguro que también en otras regiones, cuando es temporada.
Este tipo de setas se encuentran fundamentalmente en prados o zonas con cierta humedad, y en muchas ocasiones abundan cerca de pinos de tamaño pequeño (pimpollos). Como veréis en las siguientes fotos, adquieren formas muy diversas, en función de su ubicación, así como adoptan colores muy variados (naranja, amarillentos, blanquecinos, verdosos...).
No obstante, todos tienen la particularidad de contar con unos anillos en la parte superior del sombrero, como podemos ver en la siguiente foto, aunque algunas veces es complicado identificarlos. Ahora bien, una característica que os sacará de dudas es cuando procedemos a cortarlo con una navaja u hoz pequeña como la que veremos más adelante. Cuando cortamos el tallo, el color del tronco donde hemos efectuado el corte es naranja y si lo tocamos con los dedos nos los dejará impregnados de este color.
Como veis en las siguientes 3 imágenes, las setas se han mimetizado o camuflado adoptando el color de lo que tienen más cerca, el verde de la hierba. Cambian de color, y esto dificulta su recolección porque no es su color habitual. Ahora bien, como he comentado antes, el corte del tallo nos sacará de dudas, porque el líquido que se desprende del corte es naranja, como también lo son las láminas de la parte de abajo del sombrero.
La siguiente imagen muestra un ejemplo de lactarius deliciosus de un color blanquecino por la parte superior del sombrero.
En esta foto podemos ver la hoz pequeña que he usado para recolectar las setas, y que es fundamental para realizar un corte ideal para dejar parte del tallo en la tierra, que en el futuro es posible que de lugar a otra seta.
Por último, tenéis el resultado de un paseo muy agradable y saludable por el monte, de solo un par de horas, y que nos permitirá disfrutar en la comida de un buen plato de setas deliciosas.
Con mucho gusto me despido. Hasta pronto.
Saludos ;)