Hola a tod@s
En el post de hoy os traigo unas imágenes de los efectos del invierno, y en concreto en un campo en el que conviven nogales y naranjos. Los nogales son unos árboles muy especiales, e ideales para tenerlos en casas de campo, ya que conforme se van haciendo grandes, ocupan una gran superficie, y bajo de ella prácticamente no hay hierbas (ni buenas ni malas). Y esto es así, ya que durante los meses de calor tienen las hojas en las ramas y esto hace que haya una sombra espectacular bajo su enramado. Al no dejar pasar la luz, no crecen hierbas, y esto es ideal en las casas de campo, porque supone menos trabajo de limpieza.
Por otra parte, en invierno, como es el caso de las fotos, los nogales pierden sus hojas y dejan pasar el sol y el calorcito, y esto permite estar más confortables bajo ellos en una época que suele hacer frío. Por tanto, podemos concluir que son una especie muy recomendable para tener en las casas de campo, ya que en invierno permiten calentarse bajo el sol y en verano, refugiarse de los días cálidos.
Además, tengo que añadir que son árboles que requieren de poco trabajo de mantenimiento y cuidado. En este caso, el riego de los nogales se produce vía riego por goteo, y tan solo debemos podarlos de manera eventual, cuando las ramas sobrepasan los límites del campo, y para no molestar a los campos vecinos.
Como podéis ver en las imágenes, se trata de árboles majestuosos e impresionantes, cuyo fruto también es una delicia para el paladar. Me encantan las nueces, y he de decir, sin ánimo de menospreciar otro tipo de nueces, que las de estos árboles no tienen nada que ver con las que podemos comprar en los supermercados. Normalmente encontramos nueces de California, que también están buenas y suelen ser más grandes, pero no tienen el mismo sabor que las de los nogales que podéis ver en las fotos.
Yo las uso también para hacer brownies, y son muy gustosas.
Alguna vez, cojo una silla de playa (hamaca), me siento bajo los nogales con un buen libro, y me pongo a leer. Entonces se para el tiempo, y saboreo uno de esos momentos que no todo el mundo sabe valorar. Para viajar, para disfrutar y ser feliz, no hace falta ser rico o gastarte mucho dinero comprando algo, sino más bien disfrutar de estos pequeños placeres que nos regala la vida, y los meses de septiembre y octubre, son ideales bajo los nogales. Y es así porque puedes leer un buen libro bajo su sombra a la vez que te comes alguna nuez entre página y página, oliendo el aroma de los cítricos que conviven junto a ellos de manera armoniosa.
Nada más, os dejo con las fotos que he sacado en una de las visitas al campo para ver como estaba la hierba y para comprobar que todo estaba en orden.
Espero que os haya gustado 😊 y que paséis muy buen día 🌞
Un saludo 🙋♂