Somos la semilla de algo inmenso que mientras crece va extendiendo interiormente sus raíces para fortalecerse y a la vez también los brazos buscan acaparar espacio exterior.
Somos el brote de un nuevo proceder, somos la esencia vital del crecimiento de la humanidad, nos otorgaron un terruño donde germinar y desde ese sitio avanzar inexorablemente en el crecimiento personal y ser parte de un ciclo llamado sociedad, aun estando lejos de todo y perdidos en un punto territorial donde solo aflora lo natural, somos parte de una sociedad, dado que socialmente adaptamos y nos adaptamos al entorno donde crecemos.
El individuo comprende el accionar propio del crecimiento al sentir la necesidad de crecer y buscar nuevos rumbos y pocos asociamos a nuestros iniciadores con la necesidad de Ser, pues la rebelión interna que desea desafiar al viento y tempestades como una frágil rama, acepta inconscientemente que lo asistan y se aferra a alguien o al mismo sistema, intentando llegar a ser fuerte y así enfrentar los embates del exterior.
Lamentablemente no somos como esa rama que emerge de la tierra buscando constituirse, pues esa rama acepta la ayuda exterior para no ser quebrada por el viento, pero interiormente tiene un propósito muy explícito, en cambios nosotros solo buscamos apoyo para combatir los embates exteriores y no logramos comprender que el peor ataque viene desde adentro, el generador de miedos e inseguridades, pues creamos para el exterior una figura totalmente diferente a la que internamente existe, somos inverosímiles pues jamás podemos conocernos y aceptamos la postura exterior como base indiscutible de nuestra individualidad, sin poder aceptar que solo estamos aquí para crecer y compartir vivencias profundas, donde exponernos con sinceridad nos otorgara relaciones sociales reales y no falsas exhibiciones donde el vacío se hace inmenso por depender del que dirán o si somos aceptados o rechazados.
Cada semilla es única y tiene un único propósito y esta en nosotros aceptar y respetar esa identidad que nos ha otorgado, pues no fue en vano, ni casual que hoy este aquí escribiendo, respirando y proyectando una búsqueda hacia la valoración de mi existencia, pues no puedo aceptar que solo nací para un único fin, que es llegar al fin de mi existencia...en el medio existe algo preponderante y bello que es vivir y en ese lapso debo ir hacia mi interior fortaleciendo mi estima, que es el pilar fundamental de toda existencia....