Hoy después de tantos años, 4 décadas para ser exactos, la vida me da una muy agradable y bonita sorpresa.
Por muchísimo tiempo intenté localizarte, hice todo lo posible por todos los medios, pero todos mis esfuerzos fueron en vano.
Créeme que jamás he podido olvidarte, jamás mi corazón ha podido sacarte de su interior, pues fuiste y seguirás siendo la mujer que despertó por primera y única vez ese sentimiento tan maravilloso del amor.
Sé que por azares de la vida tomamos rumbos totalmente diferentes, y sé que entre nosotros hay una enorme pared que nos separará físicamente por el resto de nuestras vidas.
Pero sé también que aunque estemos separados el amor que un día surgió entre nosotros sigue estando tan vivo como el primer día en que nos conocimos.
Es en vano que te esfuerces en ocultarlo, es en vano cuando tu corazón palpita alocado cuando escuchas mi voz y tus manos tiemblan cuando me escribes.
Hoy la vida me premia después de tanto tiempo, sorpresivamente de nuevo te pone en mi camino y me regresa algo que amé, amo y amaré eternamente....