Mis zapatos se desgastan por tanto andar (pronto tendré unas alpargatas para sentirme más criollita )
son enamoradizos de zapatos sucios y rotos, que muerganos son
se tropiezan con facilidad en piedras y charcos, se resguardan con las hojas de los árboles cuando tienen frío
hacen pasos armónicos y de carrera
la lluvia los refresca chispeantemente
prestan atención a los que van a su lado para aprender
de vez en cuando les aflojó sus cordones para no asfixiarlos y que sientan libertad
Confieso que me da miedo al quitarmelos y que la mañana siguiente no estén dispuestos a continuar.