No menciones mi nombre aunque sea quien haga girar tu mundo, guárdalo en tu pecho y mente porque allí estaremos seguros sin envidias ni lamentos, dile a tus labios que sólo susurren y a tu alma que no se impaciente porque pronto podrán gritar con potencia lo mucho que nos amamos, mientras tanto alimenta el amor en silencio.
Escucha al viento de qué manera habla e imita su voz quieta y seductora, enamora a tu corazón con su aroma porque en él estoy, el aroma de mi ser buscando entrar y llenarte de calma.
Aguarda un instante en la quietud de estos versos que quieren gritar porque ellos tienen vida por medio de ti, resuenan en tu pensamiento y mediante tu boca y aliento.
No menciones mi nombre, aún no, alimenta el amor que nació entre los dos en la intensidad del fuego que nos quema y seduce la razón de los corazones que gritan en silencio, que callan por amor.