Hablar de mi es la tarea más difícil que me han puesto, ya que todo lo que diga puede sonar egocéntrico.
Pero comencemos, nací hace un montón de años en Venezuela, he sido todo que he intentado mas no lo que he querido.
Al igual que todos los que leerán esto, si es que existe alguno que pierda el tiempo en ello, tengo mis demonios e igual momentos de ingenuidad o pendejadas, como decimos por acá.
He trabajado en diferentes áreas, educador, tasador de arte, chofer de tráfico, vendedor de empanadas y comida rápida, repartidor de pizza, vendedor puerta a puerta y en una zapatería, etc, todo lo que en su momento tuve que realizar para ganar dinero o llevar a mi familia.
Soy ese extraño ser bohemio que bebe poco alcohol y no fuma, aunque a quienes no me conocen le da la impresión que soy un borracho, las apariencias engañan.
La pandemia, al igual que a todos me sorprendió haciendo trabajos de medio turno para una secundaria privada y las entradas económicas extras que ganaba terminaron desvaneciéndose así que tuve que aprender a trabajar en la computadora y entre muchas cosas estuve viendo anuncios publicitarios, pero con una entrada económica tan deprimida como el país.
Hablando por wasap con Alejandro, un compañero de los que uno se tropieza en el camino, me recomendó esta, en la que está desde hace poco y le ha ido regular.
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y al igual que yo, en alguna oportunidad estuvimos trabajando en la dirección de unos museos en algunos pueblos del llano.
Y acá estoy, como cucaracha en baile de gallinas, tratando de convencerlos que lean las pendejadas que escribo y que por razones tal vez de odiosidad, ya que la literatura erótica es considerada por los puristas obscena, me he dedicado a escribir.
He sido un lector apasionado y no solo he escrito sobre ese tema pero en el camino iré viendo si vale la pena mostrar esos trabajos.
¿Qué más puedo decir?
Tengo una esposa maravillosa que me ha soportado por 15 años, es madre de mis hijos y la culpable que haya dejado de ser un picaflor.
Otra cosa importante es que no escribo mis experiencias de vida y todo lo que ustedes leerán es producto de mi imaginación, quizás una que otra historia sea inspirada en algo real que le haya ocurrido a algún amigo o conocido pero no a mí.
Me despido, ni se imaginan lo difícil que fue escribir estas 400 palabras.