No es cierto que quién se va, ya no está.
Está en cada cosa, en cada rosa, en el aire, en el respirar en el suspiro.
No es cierto que quien ya no está se ha marchado, sigue en el reloj de los segundos, en el girar del mundo, en la poesía que describe el amor, en cada silencio y en los espejos de palabras y clamores en todos los albores
No es cierto que a quien no vemos es sólo una fotografía. Es mi yo en mi biografía de constante recuerdo
No es caricia muerta ni ápice de olvidos, su ausencia es el aba en donde busco calma
No es cierto que quien en el cielo está su risa no sé escuchará, porque el corazón de una madre no sabrá jamás de partidas, siempre la tendrá en cada poesía sin una despedida
No es cierto que quien se va no regresa, quizás vuelva en la tinta del dolor, tal vez, necesite calor o la paz de una oración en la memoria del amor…