Pídeme amor y te daré la vida sujeta a un sueño donde la fuerza del dolor conozca el olvido en el empeño de traer hacia ti la sonrisa exquisita del perlar de tu boca que es fruta dulce.
Pídeme amor mientras palpita este corazón que te ama y seduce con el canto de ser yo solamente yo en la integridad del ser luna y a la vez ese sol que increpa la luz y así puedas ver el halito de mis suspiros, el converger del sentimiento la magnificencia de un latido cuando estalla lo que por ti siento
Pídeme amor, amor y te daré la vida sujeta a mi indolente suerte donde el infinito es la medida más allá de la muerte de un sentimiento sin premuras, sin coeducación presente, enfermedad dulce sin cura que trastoca corazón y mente, realidad y tal vez locura.
Un titán que solo siente junto a la belleza de tu piel y el profundo iris de tus ojos, de tu aliento que es mi sed a este amor que me arrojó sin poder contener que es lo simple y a la vez un todo
Pídeme amor, amor y yo abriré las puertas de mil universos donde existamos los dos fundidos en un solo cuerpo.