En la silla de ruedas un hombre meditaba, mientras descansaba del duro ejercicio de darle a las ruedas para moverse…
Mientras en la calle alguien caminaba y se lamentaba del trayecto tan largo que debía cubrir diciendo
-En una bicicleta llegaría pronto a casa…
El ciclista que pasaba, con dolor en sus músculos por el esfuerzo de pedalear para subir la empinada calle - pensaba- “si tuviera una motocicleta, subiría reposado”…
En otro lugar la lluvia se hacía presente inundando las calles y haciendo del tráfico todo un caos, decía el motorizado que no tenía opciones para guarecerse del inclemente clima que lo sorprendió regresando a casa:
-En un carro no llegaría mojado…
Mientras que el conductor del carro ante el tráfico cerrado, y el avance pausado que lo haría llegar tarde a su casa, como solución a ese caos cotidiano anhelaba
-Cuanto me gustaría tener solo dos ruedas…
Y el primero, en su meditación, aun cansado se lamentaba y hablando consigo mismo pidiéndole a Dios decía:
-Cuanto me haría feliz de poder caminar a casa…