Siempre me debato entre la ciudad y el pueblo, ambos me agradan, porque la tranquilidad que puede uno sentir en un pueblo, lo cálido de su gente, es algo que por lo general no podrás encontrar en una ciudad. Y no digo con esto que las personas en la ciudad no sean agradables, sino que la realidad es que en las ciudades el ritmo de vida siempre es muy acelerado y nadie tiene mucho tiempo para estar compartiendo tanto.
En cambio en los pueblos, la gente es más serena, más de compartir, de hablar en el transporte público, lo podemos ver muy a menudo al visitar un pueblo. Soy de ciudad, y siempre he vivido en ciudad, pero cuando amerito tranquilidad, y que mi mente se relaje un poco acudo a un pueblo, por suerte quedan algunos cerca de donde vivo.
La ciudad puede cautivarte con sus luces, grandes eficios, centros comerciales, y como regla general lo que son las innovaciones llegan primero a las ciudades, sobre todo las ciudades capitales, antes de pasar a otros sitios del país, por lo que podrás estar más informado y más rápido por esta razón.
Pero de igual manera cuando ocurre algún problema de grandes magnitudes empieza en lo que son ciudades, capitales, y todos los centros más poblados, así que no todo es bueno ni malo, sólo es como es.
Pero, poder tener el contraste de uno y otro espacio es agradable, poder disfrutar de ambas cosas también lo es. Puedo decir que esto te permite tener una mejor perspectiva de todo, y que te hace entender mejor tanto a un poblado como al otro.