Creo que el próximo viaje a Cuba será el número 75.
No estoy del todo seguro, tal vez haya hecho algunos más, pero me gusta la figura redonda, hagamos que sea eso.
75 viajes a la tierra más hermosa en la que el ojo humano se ha posado jamás según un conocido viajero genovés de hace unos siglos.
75 viajes a lo largo de 22 años de mi vida, aterricé en Cuba en diciembre de 2000, con un largo camino por recorrer, medio mundo viajó por trabajo y por placer, sin saber que habría comenzado una epopeya personal que aún no tiene final.
Por eso me hace sonreír cuando el Zichichi di Pasa el turno en mis pequeñas redes sociales tratando de explicarme qué es Cuba.
Tal vez se documentó a través de los familiares de las serpientes en la ley.
en la isla, muy interesante contar la situación peor de lo que es, con la esperanza de que la próxima mendicidad sea más sustancial porque "la situación esta mala... tu sabe".
Dicho esto, las cosas que tengo que aprender en la isla son infinitas, aprendo algo en cada viaje, viviendo unas vacaciones normales entre la gente, frecuentando lo menos posible a los italianos (posiblemente nada), hablando el idioma, tratando de rodearme. Yo mismo con gente hermosa.
Dicho esto, soy consciente de que, como extranjero, mis conocimientos pueden llegar a cierto punto, lo quiera o no, si uno no es cubano no puede entender ciertos mecanismos.
Del 2000 al 2004/5 encontré una Cuba alegre, despreocupada, digna en sus dificultades.
Llevaba años con todas las discotecas llenas de gente, el sábado por la noche no se podía caminar en el centro de Las Tunas del casino de gente que estaba ahí, paladar abarrotado por todos lados, mesa reservada en la discoteca, nunca he visto situaciones parecidas durante los años que siguieron.
Pagué la casa de renta, en el año 2000, 20 dólares la noche (hoy pago 12 euros con desajuno), por un dólar me costó 2500 liras, una carnicería decente pero valió la pena, dinero bien gastado hasta el último centavo.
Entonces las cosas cambiaron, me adapté a la nueva situación porque mientras tanto había creado mi propio mundo, el mismo que me espera inmutable en cada vacación.
Después del dólar vino el cuc luego nuevamente el dólar, ahora la copa junto con el mlc y el euro.
Pasamos de llamadas telefónicas interminables a teléfonos celulares con
Línea italiana que muchos le dejaron a las niñas, luego llegó la tecnología, el internet primero en las calles luego en todas partes, un cambio total de costumbres, a veces positivo, a veces menos.
Pasé de tener mil miradas femeninas en mí (tenía 38, hoy voy por 61…) No pretendo ser transparente, pero tener menos atención, es algo que sé aceptar, tiempo pases para todos.
Los extranjeros hemos pasado de ser la única opción a una entre tantas y ni siquiera la más ventajosa.
Pagué 1200 euros vuelos, otras veces hice 2 escalas, cogí aerolíneas que hoy en día han desaparecido, otras evitables, hoy en día es raro que pagues un vuelo más de 450 euros, en esto las cosas han mejorado, al menos para los eternos viajeros.
Muchas veces pensé en ir a otro lado, a veces lo hice... Eso, Brasil... pero luego siempre volvía a Cuba.
Luego de encontrarme en medio de un par de relaciones me di cuenta que era "mejor comprar la leche que mantenga la vaca"....obviamente es solo un proverbio sin ninguna
yuxtaposición entre niñas y ganado.
He visto tiempos buenos y otros no tan buenos, tiempos en los que no se podía hospedar a nadie en las casas, otros con visa familiar, entré en plena pandemia cuando no podíamos haber ido, según nuestro fenómeno, pero Yo estaba allí ...
Ahora la situación es complicada pero nadie se muere de hambre cuando
Yo digo que nadie realmente quiere decir nadie, que afirme lo contrario o
es de mala fe, o le dicen muchas mentiras de Cuba y muerde como un cacho en el gran lago de Avigliana.
Fue un viaje de 22 años de mi vida, un viaje que es
aún en proceso y del cual, afortunadamente, no vemos los créditos.