Saludos cordiales
Una tarde cuando disfrutaba el fresco aire que desciende de la serranía costa montaña del norte de litoral sucrense; sentada con mi taza de café en el porche de la casa, llegó mi hija quien me visitaba desde la ciudad de Maturín. Baja sus maletas del vehículo y me dice ¡Mamaíta, vamos para el Caño de Ajíes! De inmediato acepté la invitación, se acercaba el ocaso y me hizo referencia de la hora porque el fenómeno de pleamar en la zona del caño, el cual ocasiona el aumento del nivel del agua y casi desborda en su margen. Este cuerpo natural de agua tiene la característica de bajar su marea desde la mañana y subirla antes de caer la noche.
Este ecosistema hidrobiológico recorre varios kilómetros meandrando en la silvestre ribera y al ocurrir el fenómeno de pleamar, las aguas cercanas al estuario elevan su característica física salobre. Como puede visualizarse, permite la navegación de pequeñas embarcaciones pesqueras y de transporte.
El Caño surca el pueblo que lleva su nombre, topónimo que se debe a una leyenda popular. Este asentamiento humano está enclavado en una zona montañosa al suroeste del municipio Benítez, adyacente a la Parroquia Guaraúnos, estado Sucre. La principal actividad económica es la pesca fluvial, secundada por la producción de cacao que, data desde la época de la colonia. Fuente
Benítez es uno de los Municipios más grande del estado Sucre, cuenta con lugares mágicos que iré describiendo en la medida que vaya posteando.
Me emociono en cada visita que hago al Caño de Ajíes, puedo ir miles de veces y siempre encuentro un motivo distinto para enamorarme de este lindo lugar.