Saludos cordiales para los amantes de la naturaleza y para quienes hoy día aprenden a conocerla y apreciarla..
En mi diario caminar he vivido gratas experiencias significativas. Cada experiencia ha dejado algo en mí. He descubierto cosas de las cuales nunca hubiese imaginado hacer entre alguna de ellas, despertar el sentido de la curiosidad para hacer nuevos descubrimientos.
En el caso de hoy quiero compartir una serie de tres post aproximadamente. Decidí escribir por parte porque se trata de dejar registro de un proceso de investigación desarrollado desde hace unos día y aún no culmino.
No soy especialista en insectos ni mucho menos, dejo claro esto porque puedo errar en algunas ideas , mi investigación es empírica y mis conclusiones van en base a lo observado.
Dicho esto paso a mostrar una serie de fotografías. La primera es el lugar por donde camino todas las mañanas y el mismo lugar donde consigo variadas especies de insectos como las hermosas mariposas.
La segunda imagen muestra una hoja de una planta cuyo nombre desconozco. Es una hoja fuerte, de color verde claro, hojas anchas con muchas fibras. Sobre la hoja reposan heces de insectos, ¿cuáles o cuántos insectos? No lo sé. Pero, puedo afirmar con seguridad que hay heces de oruga porqué allí hacen vida.
No solo hay restos de heces, también hay huevecillos dejados por alguna mariposa diurna ¿Por qué afirmo tal teoría? Porque tengo registros de las orugas.
Entre tantos restos dejados por los insectos se hallan también huevecillos de mariposa como lo dije anteriormente. Si observan la diferencia de colores, los puntos amarillentos son dejados por una de ellas, la mariposa monarca. De allí nace la larva y se alimenta con el propio huevo, sabia naturaleza. Un insecto tan pequeño no puede buscar alimento pero lo tiene a la mano una vez que sale de él.
Con este primer proceso inicia un ciclo interesante del cual soy testigo. La larva va creciendo sin ser vista, luego se va fortaleciendo, el lugar donde han nacido les provee de nutrientes necesarios para seguir viviendo eso si, devoran toda planta sin contemplación. No nace una sola larva, son muchas, esto hace que la planta se debilite pero aún así, no muere tan fácilmente.
Las orugas crecen en tan solo cinco o seis días. Ya en este lapso de tiempo las vi con gran tamaño y hambrientas. Llegan a medir entre 3 y 4 centímetros aproximadamente. Aunque no son tan grandes como otras, sigue siendo una devoradora efectiva.
¿Por qué come tanto?
¡Claro! Debe comer porque ella, pronto, hará una nueva transformación, realizará un cambio importante lo cual amerita estar muy bien alimentada. Quedé impactada con todo lo observado. Además, respondí las dudas e inquietudes, preguntas que había estado formulando las fui consiguiendo en todos estos días.
En la segunda entrega les mostraré más de este trabajo...