Me pregunto si la pandemia causada por el Covid-19 guarda relación con la aparición de tantas orugas. Solo los expertos podrán hablar sobre esta realidad.
Mientras esa revelación sucede no hago más que especular sobre un aparente fenómeno ocurrido en este inicio de año 2021.
Estoy consciente del curso normal que lleva la reproducción de los insectos, a ellos no les afectó la pandemia, al menos no para negativo. Por ende, es posible creer que tuvieron mayor libertad para desarrollar sus ciclos.
El hecho curioso para mi es ¿por qué tantas orugas en este tiempo? Aunque ya pareciera haber dado la respuesta en las líneas anteriores. Aún así, me surge la duda.
Hace día denuncié en una publicación la aparición de orugas peluches en la zona donde vivo. Pasaron apenas dos semanas y estas orugas se reprodujeron de manera expectante. Eran tantas que hubo necesidad de talar árboles.
El hecho de llevar varios años recorriendo las montañas me da la potestad de conocer algunos de los eventos que allí suceden. Vuelvo acotar entonces, me genera asombro y preocupación ver tantas orugas en un mismo lugar.
Estas orugas peludas como solemos llamarles, queman. Producen una sensación desagradable en el cuerpo y puede generar reacción alérgica o fiebre.
No sé a cuál de los grupos pertenece esta oruga, tampoco sé si se trata de ina oruga de polilla o mariposa, lo cierto es que están en varias partes recibiendo nutrientes de las plantas.
Las orugas miden entre 2 a 3 cm, son de color rojizo, cabeza roja y poseen pelos urticante las cuales utilizan como mecanismo de defensa. Cuando culmino su ciclo alimenticio buscarán encerrarse en su crisálida e iniciar otra metamorfosis.
Con esta oruga no corrí con suerte, quise ver qué cosa salía desde su parte trasera pero se movió ágilmente hasta un lugar donde no me era posible llegar. ¿Qué brotaba de este insecto?
¡Gracias por leer, comentar y votar!
. Fotos de mi propiedad, tomadas desde mi teléfono Samsung A-30 en Caracas-Venezuela