Debería existir un gran borrador para olvidarte y darte por desaparecida en acción, esfumada en el espacio y el tiempo.
¿Espacio?, el que estaba a tu medida ya vacío, ¿tiempo? el que ahora requiero para reconstruirme, es aquí donde la memoria juega en el equipo contrario, ¿acaso es mi amiga quien me clava en el pecho el puñal de tu recuerdo?
¿Cómo alguien que significó tanto puede irse sin comentarlo, plantearlo, compartirlo, por si se puede evitar?, o la idea es no dar ni resquicio para no pensar bien y dudar de la decisión tomada, llevándome de repente al baúl de muchas caras escondidas de los otros...
Cuando ya no estás tienes tiempo que te fuiste y no hubo valentía para enfrentarlo en su momento, nadie se va como el tiempo, rápido, veloz y sin explicación argumentada, quien se fue, se fue dos veces, ¿será por ello que no se da la cara?...
No hay precisión de cuánto tiempo existe entre las dos partidas, pero si sabemos del peso fuerte de la primera, la segunda es solo la confirmación de la primera, y viene otra transición, es cuestión de esperar el tiempo.
Los miedos de quién se fue van en su equipaje doblados y planchaditos esperando la siguiente huida.
Escapamos realmente de nosotros, nos cansamos de las máscaras, con el tiempo nos convertimos en verdaderos coleccionistas de estás, solo esperando cuando, como y cuál usar en su momento, la obra de teatro de la vida continúa y esa es el punto...
Máscaras, el show debe continuar. "Masques, le spectacle doit continuer"