Rosa que adorna y perfuma, sin ti el jardín pierde su aroma y encanto, y dejas sin lenguaje a los enamorados que complementan sus sentires llevándote como manifestación de profundo sentimiento.
Es que cuando se habla de jardín eres la protagonista, se te contempla elegante, erguida, espigada, señorial.
¿Cómo haría el creador para entre tanto verdor, adornarte de colores intensos, olores profundos, texturas suaves al tacto?¿ Quien no sueña con un camino de rosas o pétalos ensabanados?... ¿A dónde quiso llegar tu hacedor cuando ideó tu creación y cuál su oculta intención?
Te legó ese mensaje tan particular y hablas tan fuerte con tu lenguaje especial; Las hay de tantos colores y texturas, que del humano siempre robas su ternura, ¿quién no detiene su paso al verte elegante y bella siempre, majestuosa en su reinado el jardín?...
Hasta los reyes se rinden y te brindan pleitesía, ¿a quién preocupan las espinas cuando ante sí está la rosa?, ¿Quien deja por fuera su aroma cuando contempla su hermosura y no bebe de su fragancia?...
Rosa con nombre de mujer y apellido de ternura, mujer con nombre de rosa, de allí viene tu hermosura, roja pasión encendida, elocuente lenguaje el cual solo entienden muy bien los que están enamorados.
Porque aquel que te regaló imaginó la sonrisa de a quien se regalará y a quien se le regaló se le iluminan los ojos de luna llena, se le escapan los suspiros, se humedecen con lágrimas de emoción inmensa, y siente que el amor toca su puerta.
Allí la mejor muestra de su lenguaje silente, si se nos van las palabras y no encontramos decirlo, vienes tú de salvadora y dices todo muy clarito
No solo viniste a la vida para adornar con tu aroma y color, también viniste a contar lo profundo guardado muy adentro, eso que con las palabras, por muy floridas que suenen, aderezadas con todo un diccionario, no podemos con certeza y propiedad expresar, aún usando todo el abecedario...
Rosa... ¿qué me quieres contar hoy?