Hoy, el ayer me atormenta, ayer me atormentaba el mañana sin ti, cómo se vive en el tiempo sin tiempo, contra el tiempo dedicado a ti...
Ayer te vi llegar aquí desde el mañana incierto con gran equipaje lleno de sueños rotos, alma raída y esperanza desdibujada por el constante uso, era día gris, hasta mirar y descubrir tu esencia, en ese ayer recién llegado había un futuro marcado como tatuado en la piel, de inmediato y casi sin percatarlo, de tu amor me hice devoto cada segundo una vez que me sentí esclavizado en tu calor.
Meses, semanas y días dejaron de ser, ahora cada mes tenía tu nombre, cada día venía finamente adornado de ti y tus encantos, que diré de las noches, cuando la ausencia del sol y el frio silencio solitario me llevaban irremediablemente a soñar en y con un mañana contigo aquí.
Que gran futuro, amor sin horizonte, sin línea divisoria, con forma y color de eternidad, con sabor a infinito bienestar, días eran pensamientos y esperanzas estacionados, anclados en ti y noches de horas enteras soñando contigo en mí, cual piel fundida.
Un ayer que lo traigo al presente para sortear el futuro, hoy el recuerdo del ayer me perturba la existencia y preocupa por el futuro más que el presente.
Ahora en mí viaje presento mí itinerario de viajero: pasado, presente; presente, ausente; futuro, ausente-presente...presente solo en el recuerdo