POR LAS GUERRERAS QUE LUCHAN
Cuando el color rosa,
deja de ser un simple color,
para representar a miles de mujeres,
afectadas por una enfermedad,
que ataca sin piedad,
sin parámetros de edad,
sin condición social.
Cuando abres un sobre con los resultados,
sientes que el mundo se abre en dos,
tambaleante y con lágrimas que bajan por el rostro,
te hacen perder la calma.
Vives la zozobra del momento.
Pero...
Luego te recompones ante la adversidad,
y comienzas la lucha contra el cáncer de mama.
Te conviertes en una guerrera,
que lucha contra la cruel enfermedad.
En el camino de lucha,
unas pierden y otras ganan la lucha.