Veo tanta gente en relaciones tóxicas, que confunden el amor con costumbre, amistad con posesión, lealtad con chantaje, y así, al verme sola se atreven a preguntarme si alguna vez he amado en verdad...
¿Que si he amado?... Vaya que sí, me he entregado en forma total, he reído, llorado, vivido, soñado, entregado, apostado todo por esa persona, he puesto todo el juego a su favor, he hecho tantas cosas, cuidado, protegido hasta con mi propia vida a quien he amado, he sentido en lo profundo del corazón la cruel traición, el abandono, la desilusión, me han hecho sentir insuficiente y mi amor ha sido pisoteado...
Pero, ¿sabes algo?... Estoy en paz y tranquila pues por mi parte HE AMADO, conocí el amor en mi corazón, lo viví y eso es algo tan grande que nadie más te lo puede platicar...
Pese a todo lo vivido y las veces que sentí morir por amar en forma total, no me arrepiento de haberlo hecho... ¿Sabes por qué?
Porque yo seguiré amando de la misma forma, es mi esencia, nada en mi cambiará, si una persona no valoró mi gran amor simplemente me retiro y lo ofreceré a quien en verdad lo merezca, nunca acabará, en mí sigue fluyendo, pero la persona que no lo valoró sí se arrepentirá porque no volverá a encontrar un amor igual, quien entregue todo sin nada a cambio pedir, que lo haga prioridad, quien ame cada una de sus cicatrices y las bese con ternura, quien vea todos sus demonios y aún así se quede a su lado y decida amarl@ pese a todo, esa persona es quien perdió el amor verdadero y en la vida no se encuentra 2 veces la misma persona ni la misma clase de amor...
El hecho de estar sola no significa que no ame ni haya conocido el amor, simplemente es un tiempo que en mi vida he tomado, para mí, para darme también ese amor, cuidarme y valorarme, restaurar mi corazón, desintoxicarlo para cuando llegue la persona correcta entregar un amor limpio y puro, sanarlo en su totalidad...
Y ¿por qué no?, es un tiempo de disfrutar mi soledad y conocerme aún más, mucho más, qué es lo que quiero y lo que nunca más volveré a aceptar...