He leído pocos libros en mi vida en los que la autora (o el autor) tuviera una pasión tan desbordada por la cultura. Supongo que tendrá que ver con esa "Revolución Cultural" que destruyó y prohibió prácticamente todo lo que no fuese morralla religiosa en su país. La pasión que muestra por ir a ver una peli de Tarkovski en ruso y sin subtítulos, o un concierto en el que a los músicos no se les permite cantar, es apabullante.
Y, por supuesto, también lo es su pasión por la literatura. Su manera (y la de su club de lectura) de leer e interiorizar los libros me parece totalmente envidiable. De hecho me dan ganas de leer todo lo que cita y que no haya leído antes. Para empezar ya me he comprado "Pnin" de Nabokov y mi primer Jane Austen.
Me encanta también del libro su loa a la imaginación, esa que unos tiparracos arrancan de raíz en su país, imponiendo una fantasía repugnante en la que los varones deben dominar el mundo simplemente por tener pene, por muy cretinos que sean, y las mujeres son un simple trampantojo en el paisaje. Decía Buñuel, siguiendo al marqués de Sade, que en un libro (o una película) puedes matar a tu madre, por mucho que la quieras en la vida real. Yo estoy totalmente de acuerdo, y no debería haber nadie que cercene la imaginación, y mucho menos para imponer su propio cuento falaz.
En definitiva, que si no tenéis todavía lectura para este punto, no lo dudéis. Y si tenéis, tampoco lo dudéis: leedlo igualmente. Es una gran lectura.