Cuando la belleza del entorno natural se transforma en dos tonos, los colores no mueren... están ahí en lo etéreo de tu mente, en las formas alrededor del nacimiento y muerte análogas a la fertilización de la flora y la fauna bajo la luz del sol y la tenue mirada de la luna que refleja las sombras en la delicada presencia del lenguaje universal de los seres en el verde profundo de las montañas donde llueve la vida y el planeta se regenera.
4.500 Millones de años no bastan para describir la Naturaleza en su máxima expresión, la tierra precede a la vida, las aguas alimentan nuestra existencia en blanco y negro de imágenes mentales, fragmentos de vida en el mosaico de deidades arbóreas que vienen del lejano horizonte, del mundo infinito de jardineros de la tierra que distribuyen todas las formas de vida en el inmenso laboratorio llamado TIERRA.