Es seguido cuando me preocupo por mi futuro, hay días que no dejo de pensar como será mi vida dentro de unos meses y años.
A veces siento mucho miedo, miedo de no saber si estoy haciendo las cosas correctas para ese futuro que anhelo y no me doy cuenta que lo bonito de la vida es no tener prisa y angustia sino aprender a disfrutar el viaje.
Foto tomada en el Malecón del Salado, Guayaquil, Ecuador.