Tocando la noche Ciudad Bolívar
Encontramos en un instante
la rendija hacia la luz
Estás de pie, desnuda, ante mí
tu piel en llamas, reclamando la mía
te toco, estallamos
te suelto, y volamos,
atados por un haz eterno
somos libres en esta aventura
El día se torna ululante azul
tus besos me sostienen
de tu boca precipito y me divierto
eres mi ruta a los adentros
Te estremeces y despierto
la noche canta
con tu espalda pegada a mi pecho,
soñamos.