¿Quién dice que la luna no puede enamorarse del sol?
¿Quién dice que las estrellas no forman corazones y los cometas llevan una estela de esperanza consigo?
¿Haz visto la fuerza con la que una galaxia puede sonreír?
–Su luz me enseña el camino, susurró la luna.
–Él me alimenta con su energía y llena de gracia la vida.
Existe la vida, existe la paz,
existen las playas, con ellas el mar.
Existen las dunas, selvas y manglares
decenas de horas, segundos; ¿millares?...
Hay alegría, hay desespero,
luz de luna, causas mis desvelos
Hay maravillas, cómo lo es “el eclipse”,
que es nuestro junte, caricias y roce.
–Luna querida, –gritó el Sol con brío:
–¿Sientes lo mismo que yo?;
«hagamos nuestro acto y deslumbremos a los astros, no hay nada más asombroso que lo que nosotros provocamos. Miradlos a todos, nos están observando, están esperando que podamos juntarnos, enseñemos el poder —solo un poco— de lo que somos capaces, venid y seamos juntos por siempre y para siempre».
~Fin.
Las fotos y el contenido son de mi autoría.