Hay amores que llegan
en el atardecer de la vida
cuando el día
casi termina
Esos amores
que ya no esperábamos
Esos amores
que nos revolucionan todo
el orden, la monotonía.
Entran sin aviso.
Nos roban los sentidos
nos atrapan.
Donde todo parecía oscuro
lo llenan de luz
de energía.
La sonrisa
está a flor de piel.
Nos quitan el sueño.
Hay amores que llegan
en el tiempo señalado
como cumpliendo
un pedido un deseo
una orden, una sentencia.