Mis Pensamientos son dos pichones de paloma que vuelan de mi mano, son como aquel velero que se suelta en la tormenta humo que se esparce dónde la hoguera arde en la noche, arco que levanta flecha lanzada contra el muro de la humanidad, honda que lleva piedras hasta las vertientes que se esconden. Esos son mis pensamientos.
Surgen como semillas lanzadas en almácigos de voluntades, riego perenne nacido de las fuentes de mis padres, huellas que van dejando los pasos con los que he vencido, fuerzas que en el centro chocan para sentir sus latidos, abrazos que buscan seres dónde existe aridez, pulmones que aires sacuden para volver a nacer, sabores que delatan los gustos atragantados, segundos, minutos, horas que se declaran enamorados.
Dejaré sueltas mis manos, dejaré sueltos mis brazos, dejaré suelta mi alma, dejaré suelto todo mi ser y en esa ruta donde trasiegan las aguas que brotan de lo profundo, en esa ruta donde se iluminan los arcos por los que desfilo, en esa ruta donde la cizaña se enreda para intentar el fruto acortar, en esa ruta... están mis pensamientos
Cómo estatua olímpica que evade los disparos lanzados, cómo guirnalda que se adorna con la fe que le ilumina, cómo mortero de sentimientos que se esparce en el cielo, cómo cuerpo que se nutre para no sentir los quebrantos, cómo molino que gira cuando lo agita la vida, cómo paragua encantando que no permite que me pueda mojar.