Parece que nos hemos perdido,
que nos hemos olvidado,
que la distancia al final
hizo bien su trabajo...
no amor,
yo no te olvido,
si, a veces me pierdo,
a veces me escondo hasta de mí mismo,
no soporto las miradas,
me persiguen y me hostigan
como demonios nocturnos,
queriendo apoderarse de mí...
no te pierdas,
que siempre estoy contigo,
vigilante sigiloso,
como espíritu vagante,
queriendo encontrar la luz de tus ojos,
enredarme en tus cabellos,
deslizarme por debajo de la seda de tus prendas,
abarcando con besos tu cuerpo,
abrazando en mis labios tu piel...
no me olvides,
que yo estoy pensando en ti,
atento, inquieto, tan desesperado,
gimiendo a solas en la mitad de mis noches,
embravecido de deseos,
agitando mis respiros,
encallado en este sitio
delirando por lo que el corazón
está sintiendo por ti