Perdóname por convertirte en mi amanecer, por no encontrar otra estrella que mi mundo pueda iluminar
Perdóname por no saber dejarte de querer, por no poderte olvidar, por no querer dejarte de amar
Perdóname por querer morir, antes de olvidarme de ti, por llorar cada instante que no estás junto a mí, por preferir sufrir a renunciar a este amor por ti
Perdóname por cada noche en que la Luna llegué a observar con la esperanza de tu mirada llegar a alcanzar, por desearte soñar y no querer despertar
Perdóname por cada atardecer que junto a ti no pude permanecer, por cada beso que no te pude entregar, por cada caricia que no te pude dar
Perdóname por cada poesía que te mandé para que mi amor pudieses entender, por no poder hacerte ver que mi amor el tiempo no lo podría vencer
Perdóname por cada anochecer que no te abracé, que en la distancia, imaginarte era lo más que podía hacer, por declararle a la Luna, que te amaba con locura
Perdóname pues de ti me enamoré
Perdóname pero eternamente te amaré