Nada se compara con este sentimiento que se apodera de mi alma, provocando el vuelo de mis manos y mi pluma, como aves en su cielo de papel.
Nada se compara con la magia de dar libertad a los sentimientos que yacen acuartelados en algún rincón del corazón, encerrados en el propio cuerpo.
Esta inspiración que nace de mi vientre y de mi corazón, como recién nacido; tierno, dulce e indefenso, es mi orgullo y mi alegría.
Mi alma vibra extasiada de gozo al saberlo acurrucado en mi regazo, pero consciente que nació para seguir el curso de la vida jamás me convertiré en su carcelera.
Y aquí; entre las danzantes melodías de los pájaros en sus nidos, adornando ostentosos árboles floridos, que ya pintan una nueva primavera.
Entre la cálida brisa; mezcla de aromas de azahares, bañada por los rayos dorados de un astro altivo, que expectante contempla este acto solemne.
Con las almas y la madre naturaleza de testigo, entre sollozos de emoción les entrego la inspiración que he parido.
Lanzo tiernamente sus alas al viento brioso de este amanecer; para que viaje en el tiempo a cualquier destino donde la vida lo lleve y con placer pueda ser leído.