No te lo niego, quisiera saber
si en algún instante piensas en mí...
Si se me hubiera aventado un beso
quizás las cosas serían distintas.
No preguntaría entre tanta gente
por qué me dejaste, no estás aquí.
No necesitaría de tu abrazo
despejando todas mis confusiones.
Quizás en tu mar de complicaciones
yo te simplifiqué un poco la vida.
Sé que entre todas tus negras mentiras
esta relación siempre fue real.
Reconozco hubo varias espinas
creciendo torcidas en tu rosal.
Tú mejor que cualquiera conocías
las lenguas que desataron su ardid.
Encuentro que quedó en mi poesía
por los kilómetros vieron su fin.
Las ánimas blancas de nuestros cuerpos
nunca tuvieron donde dibujarse.
Fugaz y estúpido el argumento,
causa necia por la que me dejaste.
No te lo niego, quisiera saber
si en algún instante piensas en mí...