Quiero saber
como se mide,
el largo de la mirada,
cuando extasiada se pierde,
sola y extraviada,
sin tropezar con la causa,
que sin quererlo,
la abraza ...
¡Regresa mirada,
no te conformes con nada¡
Esa nada que aguanta,
y repasa las olvidadas ansias
que aun te hablan,
del perdido trono
erigido en los oníricos
palacios de los sueños.
Detener quiero el buscar,
de ese ansia que vive en mis manos,
cuando quietas no pueden estar
entre el pecho de tu cobijo
cuando te vas.
Temo pecar al amar
que se esconde
en mi esperar...
Se regocija en salvar,
lo que abandonaste al pasar,
en los días de sombra y luz...
ardían con la oculta llama
del calor de mi pesar.
Quiero a mi vida cantar,
igual que el gorjeo del ave
entregada libre a su melodía suave.
¡Solo saber de amar
y entre arrullos,
mi vibrante himno entregar¡