me decías que era demasiado dramática,
que me podía ganar incluso un Oscar
que el arte de actuar me salía al natural
que no necesitaba forzar el papel
ante tantos halagos, no te gustaba mi intensidad
querías que lo dejara exclusivamente en la ficción
o sea en las películas.
en aquello que ya no tenía relevancia
en lo que ignorábamos constantemente
desde una gota de lagrimas,
hasta en un vaso con agua.
desastrosa cuando no le salen las cosas
deseo impaciente por regresar el tiempo
volver a pisar esa plaza
en donde te conocí
hipnotizarme a primera vista
con esos ojos color bosque
no podía creer como un desconocido
me había conquistado
sin haberme dirigido la palabra.
¡Que detallazo!