He sentido tus manos rozar mi cuerpo, como el agua que refresca cuando tienes sed, he oído tu linda voz como un cantar de hermosas aves en un mismo coro, he visto tu cara tan real a lo alto del cielo.
Pasas en mi cada día como una nube que no sabe dónde será su destino, llena de lágrimas que dejas caer cuando estás triste y que me caen y me hacen florecer más amor por ti.
Cada beso suma a una estrella, son millones de ellos los que faltan para que llenes mi universo de amor por ti.
No hay dolor que guste, pero si fueras uno, sería el primero en gustarme, aunque sé que tus palabras aplacarían cualquier dolor y tormenta que pase.
He mirado tus ojos y hay un torrente de deseos, el mío es tenerte siempre como el océano tiene a sus olas, y tenerte el mismo amor como el mar a su sal.