Hoy no te quiero contar
cuentos de camino de
un largo peregrinar
De cómo se me olvidó pintar
con doce colores primero
y luego con las olas del mar
Quiero un cuadro crear
que cuando lo mire sienta la paz
que un museo lo quieran colgar
Quiero un poema rimar
No me importa la rima o el metro
que al alma pueda alcanzar
No que te haga llorar, ni que el pecho te apriete
tampoco que un nudo la garganta te ahogue
no es de sufrir que se trate
Una canción de alegría
un salmo de paz
Rimar esperanza sin fantasía
Tercetos de tres en tres
no hay manera que venga la musa
a salvarme de que me pique un ciempiés
La verdad te voy a contar
es que no quiero dejar pasar
un solo día sin algo que publicar
No me mueve codicia desmedida
tampoco la fama aspiro alcanzar
me tengo que ejercitar, huyó de la indolencia
A la pereza tengo un miedo cerval
ejercicio físico un poco, el necesario no más
Más le temo a la grasa neuronal
Valga por hoy, dar por concluida la tarea
me despido con esta flor amarilla
en el huerto regada por la mañana
Confió en naturaleza
con la ayuda de la abeja
Mañana me dará calabaza.
Foto de mi huerto en la mañana de la que aquí llamamos Auyama.
Y por hoy solo digo: Hasta mañana.