Hola Hivers
Bienvenidos a mi blog
Hace unos meses comenzamos con una iniciativa filosófica, no era otra cosa que postear cada lunes contenido que contenga en sí el germen de la filosofía, no se trata de escribir grandes análisis o ensayos, sino de abordar temas desde la perspectiva filosófica.
Aunque había estado lejos de la iniciativa por cuestiones de tiempo y un tanto de descuido, estoy alegre de volver a escribir para ustedes contenido que sea de tinte filosófico. Pero no soy el único en esta iniciativa, ahora somos 3 que intentamos darle vida al proyecto que apenas esta dando sus primeros pasos, por eso quiero agradecer a y
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Ahora sí, al punto…
Ayer domingo, mientras desayunaba con mi esposa surgió un tema, tan increíble como inquietante. me pregunta:
¿Cuál es el sentido de la vida?
Y de inmediato respondí, ¿Acaso la vida tiene sentido? Hice la pregunta con el propósito de abrir un debate y no dar por sentado una idea apenas comenzar.
Y si lo tiene, ¿cómo saberlo? Me pregunto ella, añadiendo y si no lo tiene ¿Qué sentido tiene la ausencia de sentido?
Debo admitir que las preguntas me causaron un gran orgásmo mental, ciertamente no poseeo las respuestas a tales preguntas, pero la filosofía precisamente no es responder cuestiones por simplemente responerlas, sino que el espíritu filosófico primero habita en la pregunta, luego se posa en las disertaciones en la búsqueda de una o varias posibles respuestas.
Luego, sin ánimos de convencerla de mis ideas sobre el asunto, le expuse mis reflexiones sobre tan inquietante problema. Que nos a acompañado desde el inicio de los tiempos. De hecho, creo que la vida humana es la búsqueda de cubrir ese vacío que nos causa ansiedad.
Ahora bien, no recuerdo cual fue el orden y la secuencia exacta de las palabras en mi disertación, de modo que intentaré reconstruir el discurso, lo más fielmente posible.
No sé por que cada vez que pienso sobre el sentido de la vida, mi pensamiento se dirige casi en línea recta hacia la postura de Martin Heidegger, creo que es una manera muy interesante de concebir estos asuntos existenciales.
Heidegger dice que el ser humanos es un “Ser-ahí” arrojado a la existencia sin mucho de innato. Lo verdaderamente importante en el ser humano es que somos un proyecto, frente a la ausencia de sentido, podemos y debemos crearnos un sentido.
Quien lo explica muy brillantemente es el filósofo y ensayista francés, Jean Paul Sartre, de hecho, lo expresa muy bellamente en una frase, que para mí es una de mis frases favoritas de todos los tiempos.
“El hombre es aquello que hace con lo que hicieron de él”
Como seres humanos debemos “hacernos” es decir, edificar nuestra vida, darnos un sentido, partiendo con lo que han hecho de nosotros, y a esto Sartre se refiere a cosas como el lenguaje, la cultura, la educación, la crianza, todo aquello que vamos recibiendo de la vida hasta el punto que tomamos las riendas de nuestro porvenir.
Personalmente me gusta pensar que la vida no tiene sentido, sino que nosotros edificamos nuestro sentido, que el vacío de la nada, eso que llamamos angustia existencial siempre va estar allí. Hay que aceptarlo como una parte de nosotros. Un vacío que nos debe recordar que somos “Nada” en palabras Sartre, y por ello precisamente podemos Ser todo.
Nuestra libertad es poder edificarnos de manera responsablemente con nosotros, debemos tener un compromiso vital, pensar por nosotros mismos y ya no dejarnos influenciar de sobremanera, comenzar a llevar una vida auténtica.
En resumen, no es que la vida tenga un sentido a priori, la vida deber edificar su sentido.
Gracias por leer.
Las imágenes han sido editadas en Canva, menos la que le coloco la fuente.