Este corazón ya no aguanta
ver morir a Venezuela
mi optimismo de esfumó
de tan larga y triste espera.
Duros días en las calles
luchando con mi bandera
para poder recuperar
la libertad de Venezuela.
Un día desperté
con el corazón cabizbajo
dándome cuenta
que todo había sido en vano.
En un país donde no hay lealtad
demás estar usar uniforme
para honrar a quienes
no merecen paz.
Corazones llenos de odio
tristeza y maldad
es lo que abunda hoy
en mi humilde hermandad.
Parece el lejano oeste
esta tierra sin ley ni paz
donde todos juzgan como quieren
y nadie se puede quejar.
Hay que tener corazón de piedra
para poder gobernar
y contribuir a la guerra
muerte, tristeza y enfermedad.
Perdónenme tanta tristeza
no la puedo evitar
al ver morir a la tierra
que un día me vio nacer
y ahora es mi humilde hogar.