Que feliz me siento de estar en tu pecho, es como poder llegar al cielo.
¿Qué es ese palpitar que me hace sonrojar? A caso se llamará felicidad?
Es como perderse en un abismo de pasiones, que te hace estremecer de tantas emociones.
Una mezcla de locura que invade todo mi ser, añorándote y queriendo pronto volverte a ver.
Mis ojos te añoran, mis labios te extrañan y tus recuerdos, alegran mi alma.
Planeo mil cosas contigo cuando estás ausente, y cuando estás conmigo, solo vivo el presente.
La felicidad definitivamente me llena de vida, y cuando no estás, se me alargan los días.
Espero contigo, sembrar hermosos retoños, y que sin duda alguna lleven tus cabellos y tus ojos.
Si he de llegar a anciana, espero que sea contigo, tú eres la luz que alumbra mi camino.
La brisa me trae hermosas remembranzas, y tu presencia me llena de amor y esperanza.
La palabra alegría, lleva tu nombre escrito, Dios me dé vida y salud para retribuirte todo lo que aprendí contigo.
Siempre en manos de Dios.