Amigos, tratando de infundir esperanza, dejo un ejercicio poético, una forma de expresar la certeza de que el universo confabula siempre a nuestro favor, llenándonos de tesoros.
Los saludo con afecto solidario.
El tesoro
Si sientes que una piedra
perturba tu camino,
que te agobia la vida
batiendo tu destino.
Puede ser una perla.
Un evento fortuito, nacarado
una herida punzante
que se convierte en joya.
Logrará engarzarse
en la larga cadena
de tristezas, de alegrías,
de dudas, de sorpresas.
Será un blanco recuerdo,
vecino de las puras esmeraldas
de las risas del alma
y del color sanador de la amatista.
Será en algún momento
una seña magnífica, impecable.
Coronando tu vida, satisfecha.
Aflorando en tu piel, entre hilos de plata.
Después cuando ya nada importe,
sino el eterno rutilar de las estrellas,
será una pregunta que no aflora,
lo que dejó una vida, una herencia.