En mi vida los cambios son constantes, es algo que se ha vuelto incontrolable, y no me refiero a mi aspecto físico, sino a los lugares donde me ha tocado vivir.
Algunos los llamaran inestabilidad, otros dirán que soy una nómada, y otros que soy una aventurera. La verdad es que la mayoría de estas cosas a sucedido en contra de mi voluntad. A veces siento que no somos de un lugar, y que somos de muchos lugares y otras veces pienso que no quisiera "emigrar" más a otra casa, a otra ciudad, que necesito controlar más eso.
Nací en Valencia y me críe allá hasta los 11 años de edad, luego nos Mudamos a Maracay porque mi madre tuvo una oportunidad de por fin tener su casa propia. A los 17 años me fui a estudiar a Caracas, y allá he hecho gran parte de mi vida como mujer y artista. Viví en casa de familiares, ellos emigraron del país y a mi también me tocaba emigrar de casa. Viví una temporada también la La Guaira, donde aprendí y conocí lo que es vivir cerca del mar y realmente me fascinó esa posibilidad de estar cerca de un lugar tan sanador y especial como es la playa y sus encantos. Volví a Maracay un tiempo, conocí el amor, y me fui a Barquisimeto a vivir con él. Las cosas no se dieron como se esperaban y me tuve que devolver a Caracas.
Caracas es una ciudad que amo, y que me ha dado muchísimo, aunque también es obstinante su forma, sus ruidos, su contaminación, su sobre población, pero ella igual es amable contigo, y te regocija con su cerro el Ávila, donde tienes la oportunidad de perderte y volver a encontrar.
Otra vez me toco venirme a la ciudad de Maracay, más por un tema de necesidad que por que quiera, porque para quienes no saben, Caracas es una ciudad donde se ha centralizado prácticamente todo en Venezuela, y en lo que se refiere a mi carrera, Las artes escénicas, es donde hay mucha más oportunidad.
El tiempo es perfecto y todo irá fluyendo de la mejor manera. Me ha tocado adaptarme de nuevo a la ciudad de Maracay, a su ritmo y a su clima caluroso. Estoy cada día intentando no verlo como algo malo, sino como una oportunidad, para entender mucho más otros aspectos de mi vida que debo mejorar.
Y así es la vida, nos sorprende con cada paso que damos. Solo nos queda ser positivos, aceptar nuestra realidad y seguir adelante con todos los sueños que tenemos, al final ese es nuestro motorsito de vida, lo que nos impulsa a seguir creyendo, creando y creciendo cada día más.
He aprendido a vivir este proceso de la mejor manera, poco a poco todo ira mejorando. Amén
Cuéntame
¿Has pasado también por lo mismo?