Leí un cuento, en el que los aborígenes del centro del país presumían la forma de La Tierra. Parafraseo: Se sobrevino una gran sequía en la región, los animales morían y se agotaba la comida. Una familia tenía 4 hijos, el primero decidió emigrar en busca de mejores condiciones; con dolor lo vieron salir rumbo al saliente, aseguró que mantendría ese rumbo, camino 15 días hasta llegar a un sitio muy agradable y decidió establecerse en él.
Preocupados por el hermano, otro salió en su búsqueda. Caminó 15 días en la misma dirección y consiguió a su hermano, luego continuo el rumbo, atravesó ríos, montañas y mares, hasta conseguir un lugar muy sabroso, por lo que decidió quedarse ahí.
Después el tercero hizo lo mismo, se encontró con el primero, posterior el segundo, y prosiguió en misma dirección, atravesó aguas congeladas, lugares desolados, hasta llegar a otro lugar muy bonito, donde decidió vivir.
Con el mayor dolor los viejos quedaron solos. El cuarto partió rumbo al saliente, se encontró con el primero, el segundo, y el tercero. Caminó y siguió caminando por meses. Mientras tanto, la sequía había pasado y las cosas mejoraban en la tribu.
El incansable caminante, de repente observó que ingresaba a terreno conocido, cuando sus ojos, a lo lejos miraron la laguna de Tacarigua. Camino hasta el punto donde había partido, en la casa, sus padres miraban tristemente por el saliente, por donde se fueron sus hijos, en eso sienten que les tocan la espalda, miraron hacia el poniente y ahí estaba su hijo.