Es casi seguro que todos en algún momento nos hayamos planteado un nuevo propósito, algo como: a partir de hoy camino media hora, o a partir de hoy dejo de comer tal o cual cosa. Iniciativas que generalmente nacen en medio de sólidos deseos y rodeadas de grandes expectativas.
Lo normal es que se arranque con mucho empeño y entusiasmo, sin embargo, al poco tiempo el ánimo comienza a decaer, se va restando importancia a la meta propuesta. Empezamos a notar que cualquier detalle nos da excusas para postergar la tarea. Entramos en una espiral de excusas y postergación que se hacen cada vez más frecuentes, hasta que al final terminamos por abandonar el proyecto.
El consenso de los estudiosos nos dice que es un asunto de voluntad, nos falta voluntad para llevar a cabo las metas. Un asunto bien complejo para el que los expertos no tienen ninguna fórmula efectiva. Psicólogos y profesionales afines ensayan, con más o menos éxito, sugerencias y estrategias que se van poniendo de moda. Pero la realidad es que no hay un camino claro sobre lo que tenemos que hacer para fortalecer la voluntad.
Sí concuerdan los estudiosos en que voluntad y motivación van de la mano. Así que si emprendemos un nuevo proyecto donde podamos renovar permanentemente la motivación, tenemos muchas probabilidades de salir airosos.
Cuando comencé acá en la blockchain, hace un poco más de dos años, me propuse escribir quinientas palabras diariamente. Era mi reto personal para mantener activa la mente y ganar habilidades en la expresión escrita. Esos escritos no tenían que estar relacionados con la elaboración de alguna publicación. Sencillamente escribir para mejorar la destreza, solo eso.
Esa meta la he logrado en más de un noventa por ciento. Distinto ha sido con otras actividades como el ejercicio físico o la meditación, para las que no he sido tan exitoso, he tenido mis altas y mis bajas, pero no he logrado la constancia que sí he tenido en la escritura.
Lo que ha marcado la diferencia es que en la escritura he tenido una fuente permanente de motivación. El solo hecho de que el escrito, tal como es el caso de este, pueda servir para ser publicado y quizás leído y comentado por alguno de ustedes, me da el empuje necesario para mantener viva la actividad de escribir.
Siempre es posible alimentar las razones que mantengan la motivación. Para ello necesitamos prestar atención a los detalles que nos indiquen por donde orientarnos; para saber cómo reforzar aquellos aspectos que nos dan fortaleza.
Puede ser que mientras acumulamos suficiente ánimo necesitemos alguna compañía que nos sirva de apoyo. Sí estamos escribiendo, por ejemplo, compartir el escrito con alguien cercano, amigo, familiar o cualquier conocido, puede ser altamente provechoso. Sentir que tenemos alguna idea valiosa para compartir puede llegar a ser muy estimulante.
Anímense a relanzar sus proyectos, traten de tener claridad sobre lo que realmente les motiva, seguro que algo encontrarán. Todos tenemos la capacidad de fortalecer la voluntad, todos lo podemos lograr.
Gracias por su tiempo.