Cuando se muere la magia
Algunos días
se me muere la magia.
Sol apagado,
noche sin luna,
manos sin fuerza,
corazon herido.
¿Para qué levantarse?
¿Para qué transitar
estas calles opacas,
estas grises veredas
habitadas de olvido?
La sonrisa perdida,
perezoso disfraz,
una mascara hueca.
No hay calor en el cuerpo
solo un frío de nostalgia
y una gélida sombra
con su fuerza que aprieta.
Cementerios de arena,
las cenizas de un sueño;
un desierto de arcilla
donde no llovió nunca;
espejismos, fantasmas,
fueron roncas plegarias
que buscaron el cielo,
que murieron muy juntas.
Algunos días
se me muere la magia,
se me apoca la llama
de la vida en mi cuerpo;
se me apagan las ganas,
pero llega una brisa,
una ingenua sonrisa
y de nuevo la enciendo.
¡Saludos, mis queridos lectores!
Sigo por aquí intentando mantener mi llama encendida y también la de quienes me rodean. Recuerden que es normal apagarse un poco de vez en cuando, no somos de piedra, está bien no estar bien todo el tiempo, pero lo importante es volver a levantarse y seguir adelante, volver a encontrar el combustible que enciende nuestra llama interior.
Tener este espacio, este blog, esta ventana para expresarme es una de las cosas que mantiene mi flama encendida, es parte de la magia de mi vida. La blockchain me ha permitido tener maravillosas experiencias, conocer personas muy especiales y me ha dado la oportunidad de crecer y de crear, por eso estoy muy agradecida.
Me despido por ahora, esperando que disfrutaran de las fotos y el poema; esperando que su magia brille en sus corazones y los mantenga cálidos y a salvo en los días fríos y difíciles.
¡Gracias por su apoyo, por su compañía y por sus lecturas.
Imágenes de mi autoría tomadas con teléfono redmi 9a y editadas en Snapseed y Collage Maker.