La ranita y su abuela
A la escuela muy contenta
va la rana, pues ya es grande,
y piensa estudiar la sangre,
a toditos les comenta
¡Cómo así!, dijo la abuela
¿Hay médicos para eso?
¿Por qué no estudias del hueso,
de la carne o de la muela?
Porque no quiero abuelita
¿Qué tiene ser una médica
que hace de la sangre prédica?
¿Me vuelve eso motolita?
Cambia en tu mente la ruta,
deja ya la cantaleta,
a mí no me ande con treta
y estudie de alguna fruta.
No quiero saber de eso,
ahí no meto mi cuchara;
no me midas con tu vara
ni me hagas ruñir tu hueso
**
Y la rana y la abuelita
regresaron a la casa,
de mal genio la abuelaza
muy contenta la ranita.
Pasó el tiempo y se graduó
la rana con buen promedio;
sabía mucho de remedio
porque su sueño cumplió
A la abuela por su parte
el mal genio le pasó
y contenta, con el arte
de la rana se quedó
Y tú, estimado lector:
¿qué quieres ser cuando grande,
lo que diga el corazón
o lo que tu abuela mande?
Entérate del Concurso de literatura
La Abeja Obrera
Imagen de portada generada en VQGAN y CLIP y editada en Pixabay usando las imágenes
Abuela y nieta, Rana, Rana