En estos tiempos donde las lluvias se han desatado en muchas partes de América, los ríos aumentan su caudal, e incluso han llegado a ocasionar zozobra en varias poblaciones. La ciudad donde habito, Cumaná (Estado Sucre, Venezuela), está atravesada de sur a norte por el Río Manzanares, condición que podría tomarse como una gracia de la naturaleza o divina, como quiera verse.
De su historia hay diferentes versiones, desde que su nombre original es Cumana, de raíz indígena, hasta las hipótesis acerca de la procedencia de su nombre convencionalizado, entre la más aceptada, la transpolación por los colonizadores españoles del nombre del río que también atraviesa Madrid.
Que Cumaná, una de las ciudades de más tradición en América (la Primogénita del continente americano), tenga a un río que la divide en dos, y que baja desde las lejanas montañas del Turimiquire y desemboque en el Golfo de Cariaco, entrada al Mar Caribe por esta parte, y que, además, por mucho tiempo en su historia, haya sido fuente de agua para sus pobladores, causa de inundaciones, lugar de esparcimiento y de solaz visual, lo convirtieron en motivo de nostalgia y de creaciones diversas.
En el filólogo y poeta Andrés Bello, que vivió en Cumaná, aparece en su poema "América": "Y del pueblo también cuyos hogares / A sus orillas mira el Manzanares". Fue para el poeta cumanés José Antonio Ramos Sucre el "río tardo" de su poema "La ciudad". Pero, con fuerza más popular, es la letra de una canción cuyo autor es José Antonio López, según se sabe, músico con discapacidad visual que compondría otras muchas canciones emblemáticas del gentilicio cumanés, como "Alma cumanesa".
Al ver al Río Manzanares en estos días pasados, cuando salí al centro de la ciudad durante la cuarentena que vivimos, recordé algunas fotos que le he hecho en diferentes momentos. Volvió mi imagen de la canción que, en una de sus versiones (existe la versión tradicional) dice en dos de sus estrofas:
Río Manzanares,
Déjame pasar,
Que mi madre enferma
Me mandó llamar.
Manzanares, Manzanares,
Con tu corriente de plata.
Acostado en tus orillas
Me canta la paraulata.
Aquí la versión de la canción quizás más popularizada y lograda musicalmente, la del famoso "Quinteto Contrapunto":
Nos confrontamos con el inmenso contraste de un río plácido y limpio, como lo atestiguara Alejandro de Humboldt en su paso por Cumaná a finales del siglo XVIII ("El río Manzanares es de aguas muy claras y felizmente no se parece en nada al Manzanares de Madrid"), y un río que desde hace varios años, producto de conjugadas razones (obras de ingeniería no del todo bien realizadas, acumulada negligencia gubernamental e indolencia de parte de la población, entre las destacables) ha devenido en un lánguido y turbio cauce.
Aquí algunas de las fotos propias, que no tienen un propósito artístico sino testimonial; las tres primeras escaneadas de fotos hechas en 1999 con mi cámara analógica de entonces (Pentax Spio 115V), y las dos últimas en 2019 con mi cámara Kodak EsasyShare CD82.