Saludos, amigos. No quería dejar pasar este día –el de la lengua española y el libro– sin un post dedicado a ellos. Quise hacer algo sobre el Inca Garcilaso de la Vega, el primer intelectual criollo (americano) que escribió en español (en el siglo XVI), cuya fecha de muerte es precisamente el 23 de abril (de 1616), pero el tiempo no daba. Así que quise compartirles estos dos breves textos (con cierta intención poética); el primero sobre la lengua, el segundo sobre el libro.
Pasamos por la lengua
(también al revés);
quizás sea cuchillo, tamiz o prisma.
Somos lenguaje, han dicho.
Y resuena en nosotros
"En el principio era el Verbo",
o el mantra que dio origen a la vida:
OM OM OM...
Y la bebimos en la leche
de la madre y en sus canciones,
como dijera el Inca Garcilaso de la Vega.
La lengua condenada, absuelta, libre…
La lengua que nos hace,
por la que somos interjección,
metáfora, paréntesis,
o la mayoría de las veces,
estos puntos suspensivos…
En su origen
la corteza del árbol:
liber,
metáfora de lo que es,
esta naturaleza concentrada
en la piel de las cosas,
hecha de las fisuras,
de las interioridades,
de esto que sigue siendo
siempre, continuamente,
a destiempo.
Aunque queramos desconocerlo,
está allí,
siendo lo que somos,
en sus líneas y márgenes.